La cultura de la vitamina N

Un porcentaje muy significativo de las enfermedades y los trastornos que sufren hoy los habitantes de las grandes ciudades es una consecuencia de la desconexión con la naturaleza.

La cultura de la vitamina N

La naturaleza tiene una fuerza terapéutica y de bienestar de excepcionales condiciones, con un fuerte soporte de evidencia científica y con la particularidad que no hay que ir a comprarla a ningún supermercado o farmacia. Está allí, a disposición y es gratuita.

Beneficiarse de la Vitamina N no solo aumenta la esperanza de vida, sino que les brinda calidad a esos años de vida. Los saberes milenarios han ponderado y elogiado la terapia del contacto con la naturaleza y no se entiende cómo el avance de la ciencia ignora esa enseñanza ancestral.

 

Cuando acudes al bosque, a las montañas, a un lago o a una playa mejora tu estado de ánimo, reduces el estrés y las preocupaciones, calmas la agresividad y la irritabilidad, disminuyes los enojos y promueves un sentimiento de alegría. Todas estas sensaciones impactan fortaleciendo la respuesta del sistema inmunológico.

Sustento de evidencia del valor terapéutico de la Vitamina N

Las evidencias sobre el impacto de la Vitamina N son notables en personas sanas, pero tienen fuerte sustento como coadyuvante en el tratamiento de las enfermedades denominadas no transmisibles, que en realidad son las enfermedades asociadas con los estilos de vida como cáncer, diabetes, obesidad y las enfermedades del corazón.

El fundamento está basado en la evidencia de su poder terapéutico y en evaluaciones y estudios que han permitido establecer que recetar naturaleza es recetar vida y que podría convertirse en una política pública de salud de gran poder para lograr que la prescripción de naturaleza consciente alcance los beneficios en los individuos si es liderada por profesionales de la salud que aprendan a formular la naturaleza como parte de la estructuración de las guías clínicas.

Los estudios epidemiológicos han reportado asociaciones positivas entre la cantidad de espacios verdes en el entorno de vida diaria y la salud mental y cardiovascular de los seres humanos. Las observaciones de campo han encontrado que las visitas a ambientes verdes se asocian con el alivio del estrés psicológico y que incluso las visitas a entornos urbanos verdes conducen a cambios beneficiosos en los indicadores de la salud del corazón.